Hace unos días, Laura nos leyó en clase un cuento muy interesante.
A una niña le gusta un niño, pero el niño no se fija en ella, no la mira. ¿Qué puede hacer la niña para solucionarlo?
Sus amigos le aconsejan de todo: Que se quite las gafas, las coletas, la sonrisa, las pecas, las alas, que no sea tan parlanchina...
Y por fin Martín se ha fijado en ella, pero... con tanto quitar, hasta los pájaros se han ido de su cabeza. Por eso la niña se da cuenta que ya no es ella, que ha perdido todo lo bueno y decide recuperar sus coletas, sus gafas, su sonrisa, sus pecas, sus alas, sus palabras...
Y tú ¿Qué harías por gustarle a los demás? ¿Merece la pena?
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